Tocar un instrumento siempre es una ocasión única de sentir-te y de re-sonar-te, de percibir cómo te encuentras tú contigo mismo. Por eso cuando además, ya es un instrumento creado para esa finalidad el resultado es aún más sobrecogedor. Si a eso le añades el sonido de la naturaleza en estado puro y natural, no a través de sonidos electrónicos sino cogidos directamente de la naturaleza... el resultado genera una alquimia en el que lo escucha parecido casi alq ue sintió el qu elo emitió en aquél momento. Por suerte para el músico "el directo es inimitable" por ningún medio grabado pero, ésto es casi lo más parecido... DISFRUTENLO...
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